Sobre el renacer de `Espartaco´ y la ilusión del comienzo
“Adelantaremos media hora la salida, la ciudad está colapsada”, anunciaba a primera hora de la mañana David, cabecilla del grupo humano de Festina en el Tour de Francia. En cada vehículo atascado, una ilusión y mismos nervios. La gran cita del ciclismo mundial por excelencia comenzaría cuatro horas más tarde en Lieja. Gracias a la organización de la policía salvamos el atasco y llegamos escoltados hasta la inmensidad del escenario de salida. Frente a la entrada del famoso village del Tour donde los patrocinadores tienen su espacio de entretenimiento para clientes e invitados, se encuentra el control técnico de las bicicletas que portarán los corredores durante los 6,4 km de prólogo por la ciudad belga.
La maquinaria ya está puesta en marcha. Los equipos se encuentran aparcados en las calles aledañas y comienza un goteo constante de corredores que van llegando en los coches de equipo. Mientras tanto en el village, el equipo Festina se deshace en saludos con los compañeros que ven cada mes de julio; esa pequeña familia que llena un poco el vacío de la propia, que evade de pensar en vacaciones, que son parte del espectáculo y que trabajan con rigor y puntualidad esquivando las dificultades que un evento de tales dimensiones puede suponer. Como cada año y cada mañana de todos los meses de julio, nada más llegar al stand de Festina el equipo va a buscar la cafetera, comida, fruta y refrescos que dispondrá en las mesas para sus invitados y ciclistas. La prensa y cuadernillos con el recorrido terminan de cubrir las mesas.
Fuera, el público se agolpa tras las vallas, esas que cada dos pasos se encuentran en el Tour de Francia y que no escapan del absoluto control que tiene la organización francesa sobre cada detalle. A partir de las 13 horas hasta el inicio de la carrera el recorrido del prólogo permanece cerrado para que los ciclistas puedan hacer el reconocimiento del terreno. Fabian Cancellara, Cadel Evans, Ryder Hesjedal y Tyler Farrar son las primeras estrellas en dejarse ver. Todos coinciden en las ganas de que dé comienzo por fin la carrera. Sensaciones las hay de todos los tipos; hay quienes debutan en el Tour, quienes no pensaban venir y al final vienen obligados, quien no quiere ser líder y le ha tocado serlo, quien corre bajo más presión y quien la sufre menos. Lamentos o alegrías forman parte de la misma contradicción que hace a la agonía ir unida a esa pasión que sienten por este deporte. Así que se suben al rodillo y comienzan a sudar.
Luis Ángel Maté, único corredor español del equipo francés Cofidis en el Tour, se subía a la rampa de salida. No es solamente la primera vez que corre el Tour sino que es la primera vez que se acerca hasta él. A su alrededor todo le sorprende y gracias a su naturalidad y sentido del humor es fácil acercarse a las sensaciones del marbellí. “¡Aquí hay más gente que en la playa!”. En el arco de salida sentía los nervios fuertes del debutante. “Me sentía como un cadete. Fue momento de acordarme mucho de toda la gente que ha puesto de su parte para que yo esté aquí”. Y emocionado añadía, “…y de alguno que por desgracia no ha podido estar”.
Poco a poco empezarían a salir los gallos entre los que se rifaba la victoria de hoy. Ya en la sala de prensa se nos van acumulando las referencias de tiempo. Del cómodo asiento de líder y ganador virtual del día de Sylvain Chavanel, le hizo levantarse Bradley Wiggins por tan sólo 42 milésimas. Ambos marcaron 7´20 en la línea de meta, que sólo les valió para un segundo y tercer puesto después de que la `locomotora´Cancellara batiese el mínimo tiempo por 7´13″ y se convirtiese en el primer líder de este Tour de Francia. Para esto ha hecho falta una renovación de maquinaria, una puesta a punto definitiva que llegó tras su participación en el Tour de Suiza y pudo por fin dejar atrás los meses de letargo tras su fractura de clavícula en el Tour de Flandes. Es el quinto prólogo que vence en el Tour, tras el de Lieja, Londres, Mónaco y Rotterdam. Una victoria importante que consuela en cierta medida al equipo RadioShack Nissan Trek tras la tempestad de las últimas semanas y que a él le da la seguridad suficiente para decir “espero poder llegar vestido de amarillo a París”.
Cadel Evans, el último vencedor del Tour de Francia ha quedado décimo tercero, a diez segundos de Bradley Wiggins, Denis Menchov, vestido con el maillot de campeón ruso de contrarreloj ha sido octavo a seis segundos y Ryder Hesjedal, vencedor del Giro de Italia para cuyo manager del equipo, Jonathan Vaughters “ha hecho el mejor prólogo de su carrera”, ha llegado un segundo por detrás de Evans. Las notables ausencias en los primeros puestos de Tony Martin y Peter Sagan se deben a la salida de cadena del primero y una casi caída del segundo. Los 6,4 kilómetros de los 3497 que componen la carrera han sido un pequeño aperitivo de lo que está por llegar. El mensaje de Cadel Evans a sus compañeros de equipo funciona de excelente recomendación para el resto de pelotón que luchará hasta París, “dejemos atrás el estrés, ganar el Tour debe ser algo divertido. Nos divertimos el año pasado, hagámoslo este también”.
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1 Jul 2012, 0:44
Muy buena cronica Laura. Pistoletazo de salida de la grande boucle, en la que Espartaco ha vuelto a brillar tras meses en el dique seco… Muy bien Wiggo y Sylvain, bien Menchov y Hesjedal..,,,,Nibali y ?an den broek… Me han decepcionado Samu y Alejandro…pero falta mucho para concluir nada…
1 Jul 2012, 10:05
Eres una gran profesional del cicilismo y tus cronicas estan cargadas de ese sutil sentido que denota el conocimiento de este deporte y sus gentes. Hacen falta muchas personas como tu para que en nuestra tierra este deportevuelva a ser lo grande que se merece. Gracias Laura
2 Jul 2012, 23:35
Muy buen comienzo, Laura. Tus crónicas siempre con ese toque tan personal en el trato a este deporte. Cada día pendiente de tu crónica.
4 Jul 2012, 0:02
Comenzó el Tour 2012. Y lo hizo con la victoria número ¡53! de Fabián Cancellara en una C.R.I. Se dice pronto vamos.
La locomotora de Berna se puso a dar gas, y no hubo manera de frenarle. Llega con muchas ganas a la G.Boucle, sitio ideal para quitarse ese mal sabor de boca que le dejan los primeros meses de esta temporada ciclista.
Significativas sus palabras al acabar el prólogo: “Espero poder llegar vestido de amarillo a París”. ¿Puede este corredor ganar el Tour?.
Tantos kilómetros de lucha contra las manecillas del reloj, son el escenario ideal para que el helvético demuestre todo su potencial.
¿Va a jugarse el todo por el todo intentando brillar como nunca en Francia, o los sueños dorados de Londres le tiran más?.
¿Y el resto de favoritos?; excelente Wiggins, y muy bien Menchov, Mollema, Evans y Hesjedal.
¿Los españoles?. Algo por debajo de lo esperado en una prueba tan corta.
Como bien dice Laura, este Tour 2012, supone el debut en la carrera, del español Luis Angel Maté. “El Lince Andaluz”, es un corredor totalmente asentado en la formación francesa Cofidis, y -seguro- que tendrá su momento de protagonismo durante estas 3 semanas.
Genial su frase, comparando el Tour con la playa. A mí me ha hecho reír bastante. ¡Mucha suerte!.
Su padre y el mío, Moisés Barrientos compitieron juntos durante 1 año, en el equipo Ateneo Leonés de la categoría Veteranos.