Un clavo se saca…esperando
Tres últimas oportunidades, seis días. Tanto los equipos con aspiraciones a la general o los que buscaban lograr el lucimiento personal con una victoria de etapa sabían que las opciones hasta llegar a París van escaseando y valen su peso en oro. Luis León Sánchez, no contento con las tres fugas e intentos de victoria fallidos volvía a probarlo el día que más difícil parecía iba a tenerlo acompañado por diez corredores que se resumirían a Philippe Gilbert, Peter Sagan, Gorka Izagirre y Sandy Casar hasta los kilómetros finales. En el inédito Mur de Péguère, en una guerra de tres contra uno sobre rampas que alcanzaban hasta el 18% de desnivel, intentarían descolgar a Sagan, claro favorito si llegaban todos juntos. Nuevamente el “niño” Sagan dió una exhibición sin necesidad de alzar los brazos victoriosos en la meta de Foix, agarrándose fuerte a la rueda de los que hasta entonces habían sido compañeros de fuga para ahora convertirse en rivales. Se mantuvo y se lanzó junto a otro bautizado en el ciclocross, Gorka Izagirre, a tumba abierta en el descenso.
Llegados a este punto la carrera mostraba dos escenarios. Uno el de los fugados tendiéndose trampas entre ellos mismos para allanarse el camino ante rivales tan fuertes, y otro el del pelotón que arrojaba una imagen inusual siendo llevado por Mark Cavendish en el descenso de Port de Lers y en los kilómetros iniciales del puerto de Mur de Péguère. La carrera por detrás estaba siendo densa. Cadel Evans hizo un intento de ataque seguido por Van den Broeck e Ivan Basso pero fue taponado en escasos segundos por Richie Porte, del equipo Sky. La realización de televisión regalaba una dosis de batalla con Luis León intentando seguir la estela de Sagan e Izagirre mientras estos corrían para dar caza a Casar. El grupo de favoritos coronaba el puerto y allí se frenaba Cadel Evans. Solo, sin la rueda trasera y a la espera de la llegada de algún coche de asistencia o compañero, el australiano se desesperaba al ver cómo se le escapaba el Tour y parecía que aplaudía a su compañero Tejay Van Garderen que siguió de largo con el grupo delantero. Fue una de las más de treinta víctimas de los pinchazos debido a los clavos que algún descerebrado volcó en la ascensión y que también provocó la caída de Kiserlovski, su fractura de clavícula y su abandono del Tour de Francia. Los nervios que se vivían con la situación de carrera atrás se combinaban con la emoción de ver a Luis León Sánchez lanzando el ataque definitivo para su cuarta victoria en el Tour de Francia y quince minutos por delante del pelotón. Las diferencias aumentaron aún más ante la decisión del equipo Sky de frenar el ritmo haciendo posible que Cadel Evans pudiese reducir la diferencia cercana a 3 minutos que llegó a alcanzar.
La falta de información a los telespectadores sobre los clavos en la carretera provocaba la indignación de muchos de ellos al ver que las opciones de poder vivir cierta emoción en este Tour se disipaban con la carrera neutralizada. Se volvía a abrir el debate sobre el Fair Play, sobre límites, sobre la esencia del ciclismo y la competición que sin embargo se cerraba con la denuncia puesta por la organización en la gendarmería francesa por “atentado a la integridad física de los corredores”. Luisle libraba el día y lo remataba con nota encontrando la victoria por primera vez en la segunda semana del Tour. Había dejado atrás al temible Peter Sagan, de quien reconocía envidia su mentalidad ganadora y “la clase que tiene” y regalaba una victoria que sabe gloria para la moral del equipo Rabobank que sólo mantiene a cuatro corredores de su nueve inicial en el Tour de Francia.





17 Jul 2012, 19:01
Gran victoria de Luisle, si había algún corredor españo con posibilidades de vencer, ese era Luis León.
Con esta victoria (la cuarta en su carrera) entra de lleno en el panteón de los mejores españoles en el Tour, igualando a Chozas, Delgado, Freire, superando inluso a Contador… y solamente superado por Bahamontes, Ocaña y Miguel, bravo!
Lamentable incidente en de los clavos, no entiendo en qué cabeza cabe hacer daño a los más sufridos deportistas, a aquellos que con más sudor se ganan el pan, simplemente repugnante y que no vuelva a suceder…